El algoritmo cambia. Las emociones, no. Hacer SEO sin considerar la parte humana es como hablarle a Google y olvidarte de las personas. Acá te mostramos cómo conectar con el usuario para posicionar mejor.
1. No es solo qué busca: es por qué lo busca
La “intención de búsqueda” está cargada de emociones: urgencia, deseo, frustración. Adaptá tu contenido para conectar con eso.
2. Menos rebote, más retención
Ejemplo: “5 errores que están matando tu web (y cómo evitarlos)”
Usá miedo, beneficio o curiosidad.
Escribí como humano, no como robot.
3. Menos rebote, más retención
El tiempo en página sube cuando el contenido resuena emocionalmente. Dale al usuario:
Lenguaje simple y empático.
Visuales atractivos.
Promesas cumplidas.
4. Engagement = señal de calidad
Google premia contenido que la gente ama.
Comentarios, compartidos y clics muestran valor real.
CTA que invitan a actuar, no solo leer.
Conclusión
El SEO emocional es el puente entre el algoritmo y el corazón del usuario. Si conectás con la persona, posicionás en Google y en su mente.